¡Viva el mes del Rosario!

Multitud de procesiones se avecinan en estas semanas, por lo que todo nos hace pensar que nuestra normalidad cofrade ha regresado para quedarse.

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¡Viva el mes del Rosario!

Salvador Rivas Fernández. “Cuándo el Gran Poder pasa, no pasa, siempre se queda”. Bellas palabras del Reverendo Sr. D. Ignacio Jiménez S-Dalp en el Pregón de la Semana Santa de Sevilla de 2006.

El mes de octubre, mes de la Virgen del Rosario, tiene como eje principal en toda Andalucía la salida en sus andas de la Imagen del Señor del Gran Poder en Sevilla. Salida que está colapsando todos los alojamientos y restaurantes de la capital hispalense.

Y no es para menos, nos vestimos de gala para unos días grandes en muchas de nuestras provincias. Multitud de procesiones se avecinan en estas semanas, por lo que todo nos hace pensar que nuestra normalidad cofrade ha regresado para quedarse.

No obstante, no olvidemos la realidad aún presente en nuestra sociedad. Seguimos bajo el efecto de una pandemia que, aunque ralentizada, sigue afectando a muchas personas, así que seamos cautos y disfrutemos pero con respeto y responsabilidad.

Salgamos al encuentro de lo que hemos anhelado y recemos dando gracias por recuperar nuestras tradiciones más antiguas. Por fin saldrán costaleros, bandas de música, recuperan su actividad orfebres, imagineros, bordadores, floristas…, y tantas personas que dan vida y crean arte con sus manos por y para nuestra Semana más Santa.

Es hora de acudir a nuestra Hermandad y colaborar en todo lo posible, en crear un gran equipo humano que quiera dar lo mejor de sí por sus Titulares para que llegado el día de la Salida Procesional o Estación de Penitencia, se vea reflejado el esfuerzo desinteresado de tantas familias.

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Por último, recuperemos la esencia y ese nerviosismo previo a una procesión. El día que perdamos ese cosquilleo antes de nuestra procesión soñada, entonces habremos perdido la esencia. Para ello, trabajemos humildemente y con pasión en cada momento, en un reparto de papeletas, en la limpieza de unos enseres, en el montaje de un Altar o paso procesional, qué momentos más mágicos ¿verdad?

Por todas esas personas que se emocionan con el olor que desprenden las flores, de las notas musicales y de la belleza de nuestras devociones, por todas esas personas que más necesitan del amor y caridad de la Hermandad.

¡Viva el mes del Rosario!