Domingo de Resurrección, domingo de esperanza

El tiempo amanece dubitativo en una jornada que marca el comienzo de una espera que se hará de nuevo eterna pero que soñaremos con que sea como las de antaño.

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Domingo de Resurrección, domingo de esperanza
Ntro. Señor de la Resurrección y Sta. María del Triunfo. / Foto: Facebook Hermandad Resurrección y Triunfo de Granada.

Salvador Rivas Fernández. “¿Por qué buscas entre los muertos al que está vivo?” El tiempo amanece dubitativo en una jornada que marca el comienzo de una espera que se hará de nuevo eterna pero que soñaremos con que sea como las de antaño.

Como si de ángeles se trataran, las Hermanas de la Cruz le cantarían “Aleluya, Aleluya, Aleluya, Resucitó…”. Y esto debe de ayudarte a quedarte con los instantes más emotivos que hayas vivido en esta Semana Santa tan peculiar.

Da igual en el rincón que te encuentres de esta bella tierra que es nuestra Andalucía, porque Él lo hizo por todos nosotros por igual. Prepárate para un tiempo de reflexión y en el que tu memoria será la imagen más sincera.

¿Con qué momento te quedas de esta semana tan diferente? ¿Has aprovechado todo lo que tenías en mente según las circunstancias? Confío en que sí y, sobre todo, que lo hayas pasado con salud y rodeado de los tuyos.

Hoy aparece el sepulcro vacío, y la lectura que debes sacar es la esperanza en todo lo que hagas, porque el esfuerzo tiene siempre su recompensa. Agárrate a tu devoción más especial, pero lucha por tus sueños y tus Titulares siempre estarán a tu lado.

Es momento de volver a casa y meditar mucho sobre lo acaecido. ¿Has sido todo lo respetuoso que requería la situación actual? ¿Has acudido a los Santos Oficios con más razón que nunca ahora que no tenemos procesiones por las calles?

Estoy seguro nuevamente de que así ha sido. Y que alegría haberte reencontrado con aquellos Hermanos que hacía tantos meses que no habías visto, ¿verdad? Por esos pequeños detalles merece la pena esperar todo un año con mucho trabajo anónimo, recuerda que estamos para servir a los Titulares no para servirnos, para que luzcan como se merecen.

Llega el atardecer y las puertas del templo de Nuestro Señor Resucitado se cierran para despedir nuestra celebración más importante. Suena la marcha “Amarguras” en un nuestros corazones. Y dirás, hasta el año que viene Dios mío.

Ahora comienza el tiempo de Hermandad, volverán los Cultos y tus Devociones volverán a esperarte ante su Altar, rézales por un año lleno de éxitos y porque ésta situación se disipe rápidamente y regresemos a la total normalidad.

Llegará la misa de Hermandad, ahí estarán Ellos para recibirte, acércate con una sonrisa y con la tranquilidad de haber hecho todo el bien que nos precisan. Así llegará tu libertad y la de todos nosotros en este mundo.

Pronto revivirás aquellos momentos que a veces ves tan lejanos, pero dependerá de tu actitud y de la de todos los que te rodean. Compórtate como un buen cofrade y un gran católico y en un período mínimo de tiempo volverás a sentir aquellas emociones de años pasados.

Ahora, sonríe por la resurrección y muestra tu alegría a los demás.

Que la cera fundida, las flores presentadas, los Altares más íntimos, y todo el trabajo de las Juntas de Gobierno y sus Hermanos no haya sido en vano.

¡Viva Nuestro Señor Resucitado!